MIO


Merodean sus besos por debajo de la ropa
el escalofrío deja huellas,
humedece,
contagiando a mi boca de codicia,
entonces
pido,
busco,
encuentro,
beso,
muerdo
y usted,
usted languidece en mis dominios.

Quejosa la tarde
va ciñendo el deseo
el sol y la luna estallan en temblores,
llueve.

Puedo sentir
como resbala por mi espalda
el ultimo suspiro
que arranco de su pecho
haciéndolo mío,
solo mío.

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