Y AHORA

¿Y ahora que puedo decirte?
sólo que las sombras se levantan
volcándose más allá de la noche,
que me persiguen
y no descanso,
que esta tortura arranca la vida,
invadiendo por dentro y más adentro
por arriba, por abajo,
desde fuera y por fuera.

Decirte, que el miedo se incrusta
encerrándose en los huesos.
El miedo de ver pasar los días por la ventana,
sin sol, sin luna, sin un hálito de brisa en primavera,
sin el temblor de tus labios acechando los míos,
sin poder visitar tus silencios,
sin saber que estás ahí dibujando el mañana.

Decirte, que mi hacer se deshace entre los dedos
que mi paso no resiste,
que no dejo huella,
que el dolor es como daga
que se encona, supura
y paraliza
porque sin ti, nada tiene sentido.






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